Más del fenómeno de Corea del Sur

Por: Carlos Lima*

Los coreanos no solo son generadores de contenido desde su país. En México tenemos el caso de una creadora coreana («Chingu amiga» en redes sociales) Sujim Kim, que desde hace tres años vive en Monterrey. Llegó por decisión personal ante la rigidez del sistema, y al llegar a nuestro a país, la contrataron para dar clases de coreano, e inició un canal de YouTube para facilitar a sus alumnos las clases que impartía.

A menos de 20 meses de tener su canal, cuenta con más de 2.4 millones de seguidores y un consumo de más de 876 millones de vistas (7 de octubre del 2021), narra entre muchas cosas lo que le asombra de la cultura mexicana, los problemas de comunicación, el doble sentido, nuestra gastronomía, turismo, sociedad. Es una cronista urbana con picardía involuntaria.

En un vídeo narra porque no le gusta su país, pero eso es justamente lo que ayudó en muchos sentidos a fortalecer las capacidades que hoy tiene para lograr comunicar y narrar, esa disciplina que le ha permitido ser una gran influencer en casi todas las plataformas.

Está «coyuntura» ha permitido, que los videos que ha creado promuevan en mucho las riquezas turísticas, productos originales, recursos culturales, naturales, biodiversos, el carácter del mexicano, la empatía, solidaridad, la calidez de los nuestros, la cercanía, mostrando nuestros bienes al mundo.

Este ejemplo muestra lo que aportan los contenidos a un país, aquí nos beneficiamos de un extranjero que hace recursos culturales para un mercado interno y externo, es una generadora de riqueza para nuestra nación.

Incentivar la generación de contenidos es el reto de los gobiernos y las instituciones.

Los administradores públicos deben reconocer en estos, las bondades que ofrecen las nuevas tecnologías. La pandemia acrecentó el uso de las plataformas digitales, amplió la brecha tecnológica, académica y educativa, pues evidenció el nivel de acceso que tenemos, pero también la falta de armonización de los planes de estudio y de las políticas públicas para fomentar las industrias creativas.

Es indispensable replantear cómo estaremos en el mundo en cuanto a los creadores, el papel preponderante que por muchos años tuvimos y hemos perdido, y desarrollar la industria del entretenimiento.

Hace unas semanas se anunció la venta mayoritaria de Ocesa, los retos para los artistas creadores en México son elevados y costosos, estamos prontos a aprender la única oportunidad para estar en la escena mundial; si no se manejan las directrices del Estado en favor de la comunidad de creadores; además, que el Estado está perdiendo fuertes cantidades de dinero en impuestos que pagan en los países que los representan y administran.

*Carlos Lima es productor musical, investigador sobre la preservación del patrimonio cultural, derechos humanos y culturales. Síguelo en: 🐦@charlylima

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