¿Por qué votaron contra Morena?

Por: Carlos Lima*

El domingo 6 de junio se llevó a cabo la elección electoral más grande de que haya existido referente en todo el país. La participación electoral superó el 50%. un número muy alto para una elección intermedia, tomando en cuenta la emergencia sanitaria, el miedo, la polarización, el clima electoral en el que murieron más de 80 candidatos en todo el país.

Morena es el indudable ganador, si bien no logra la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados Federal, las cifras al día refieren un mínimo de 9 de 15 gubernaturas en disputa, la mayoría de los congresos locales, y una mayoría simple que, con astucia el presidente podrá forzar a ir cediendo terreno. Esto por muchos candidatos impresentables con expedientes que pudieran judicializar.

No obstante hay un pero, yo diría “un gran pero”; la Ciudad de México dio un cambio brutal con giro de timón, dónde al menos 9 de 16 alcaldías serían de oposición -pueden ser 10- si Xochimilco se define, lo cual es desastroso para la Jefa de Gobierno.

La ciudadanía se manifestó en principio, rechazando las políticas económicas en medio de la pandemia, la afectación al sistema económico, el discurso retórico del presidente López Obrador, la mala gestión de los alcaldes, la nula presencia de los diputados locales en el territorio, la falta de negociación y oficio político de los diputados de tómbola, la agenda económica mediática de los poderes fácticos para señalar las deficiencias de la administración pública, la respuesta con descrédito al amplio movimiento feminista, las vacaciones de Gatell, Rosario Piedra Ibarra en la CNDH, el atropello para que asumiera la presidencia, la inseguridad, inaccesibilidad a la justicia, el precario sistema de salud, corrupción e IMPUNIDAD, el desabasto de medicamentos, la parsimonia de muchos secretarios de Estado, la imposición como candidato de Félix Salgado Macedonio y después, el discurso de este y del presidente de Morena, Mario Delgado; violentando al consejero presidente del INE (Instituto Nacional Electoral) desacreditando a este instituto, que goza de una amplia aceptación, reconocimiento y aprecio, pues en las elecciones participamos todos desde la organización, hasta el valor del sufragio.

Sin embargo el INE, con altas y bajas, ha ido adaptándose a los diversos momentos de la vida democrática con el aprecio de las mayorías.

Pero hay dos puntos que debemos observar microscópicamente.

El primero; perder la ciudad, ver la alternancia en muchos municipios del Estado de México y que el PAN recupere el denominado corredor «azul», Naucalpan, Atizapán, Tlalnepantla, conservar Huixquilucan, es un referente, explico adelante.

El segundo; la amplia participación de los jóvenes, 3.5 millones de neo votantes, que tendrá que revisarse el porcentaje que participó y que en el 2024 serán cerca de 8 millones de jóvenes, a los que ningún partido en la propaganda les habló.

De estos dos puntos, hay tres grandes temas que deben considerarse.

El primero la gente de nivel socioeconómico alto, medio y medio-bajo, así como los círculos académicos y de investigación, votaron en contra o incluso no participaron al igual que gran parte de la militancia morenista de clase baja politizada, que sabe que los programas sociales son ley, no capricho electoral.

Pero ¿Por qué fue su decisión así? A su llegada, el presidente López Obrador rompió con las ONGS, la sociedad civil organizada, bajo el argumento de eliminar el intermediarismo, canceló todo vínculo y apoyo, desconociendo sectores y grupos que por naturaleza fueron antagónicos al neoliberalismo que tanto se ataca desde las mañaneras

El pésimo desempeño de secretarios federales como el de la «insensible, sumisa y obediente» Alejandra Frausto, que cada vez está más lejana de los creadores, arraigó el enojo.

¿Por qué Frausto? En la ciudad y el corredor esmeralda viven por necesidad artistas de todas las expresiones populares, de élite, sin importar la disciplina. En esta zona se concentran los medios de comunicación nacionales, grandes mercados de compradores, consumidores, se marca la agenda creativa, viven aquí por necesidad; son líderes y actores sociales en sus estados, comunidades, incluso internacionalmente, por la alta concentración en la capital, que por cierto, el presidente dijo desterrarla -una mentira más-, pero al no verlos (a los creadores) catapultó el desprecio… allí el resultado electoral.

Los sectores sociales bajos están informados y cohabitan con microempresarios que hablaban en el 2019 de una recesión económica, saben que los derechos adquiridos en una ciudad como la CDMX son vanguardistas y eran progresistas, saben que no se quitarán, mucho menos perderlos.

Segundo; ¿con qué calidad moral llamaremos a los jóvenes a votar por la izquierda que es de centro derecha conservadora que nos gobierna? Como ejemplo, mi hijo; que me puede decir: «papá ¿cómo seguir votando por mentiras, corrupción, inseguridad, no te ves en el espejo? los años te cayeron, el proyecto de nación que idealisaste es inalcanzable, tú sin trabajo y mi generación es la más violentada, no tendremos acceso a fuentes de empleo dignas».

Debo aceptar que el proyecto de nación al que aspiramos no lo veremos, nuestra generación no.

Tercero y último; ningún presidente desde Carlos Salinas de Gortari ha podido hacer que llegue su «tapado», Claudia Sheinbaum con sus declaraciones no asume responsabilidades, menos reflexiona con autocrítica, ningún premio internacional como «mejor alcalde» la hará ser sucesora natural, menos merecedora del aprecio social, su análisis debe llegar a los rincones federales, el desencanto debe asumir costos y responsabilidades.

El pilón; que Morena, el presidente y Claudia Sheinbaum en su discurso minimicen la derrota en la Ciudad y el Estado de México, habla de la falta de dimensión de la realidad. Los sectores culturales, artísticos, académicos, científicos y económicos de clase media son influyentes, ayudaron con su empatía y liderazgo social a que el presidente López Obrador ganara; marcan agenda, tienen mayores cercanías que los actores políticos actuales. Aferrarse a un proyecto como «Chapultepec», no es aceptado por los creadores, cuando hay necesidades inmediatas en los gremios; empeñaron instrumentos, cerraron talleres o los migraron a espacios no aptos, cerraron escuelas, los «Pilares» no ayudaron ni sirvieron a los artistas, músicos, pintores, compositores.

Que trataran mal a Porfirio Muñoz Ledo no le gustó a la militancia, se vieron reflejados. De allí que actores como Pablo Gómez no ganará su distrito. El diputado Sergio Mayer es un reflejo más de la «comparsa» para maltratar a los sectores culturales, tampoco ganó.

Jóvenes del PAN como Ana Villagrán, que nunca se quitó los mismos jeans toda la campaña hicieron «Match». Caminaron y caminaron y comunicaron. Atollini, la gran joven promesa de Morena perdió, los intelectuales orgánicos de Morena andan en el «fashion«.

Sin los creadores al centro, la agenda mediática repercutirá a favor de la derecha radical, al tiempo.

*Carlos Lima es productor musical, investigador sobre la preservación del patrimonio cultural, derechos humanos y culturales. Síguelo en: 🐦@charlylima

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