¿Tequila made in China?

Por: Carlos Lima*

El pasado 17 de mayo, la actriz californiana Kendall Jenner, publicó imágenes en Instagram para anunciar el Tequila 818. En las redes sociales comenzaron a cuestionarle el uso de un zarape, así como el de la locación en Tequila, Jalisco.

En lo particular, estoy en contra del concepto y frase “apropiación cultural”, que es el uso por un agente dominante de elementos culturales e identitarios de los pueblos originarios.

Este término es muy reducido para lo que verdaderamente sucede cuando las grandes marcas y compañías trasnacionales utilizan en sus empaques iconografías, elementos del patrimonio tangible e intangible, así como festividades, usos y costumbres de los pueblos; o se plasman en colecciones de ropa estos valores culturales.

En el caso de Kendall Jenner, son gráficas de una campaña publicitaria, el tequila es una de las denominaciones de origen mexicanas, por lo tanto, es de suma importancia darle valor agregado en los contenidos de promoción, e indispensable el uso de escenografías referentes a los contextos de producción, en torno a la zona de elaboración, así como información referente a los valores únicos y exclusivos de un producto que solo se hace en México.

Comprendo la indignación, pues ha sido trabajo de muchos años de quienes hemos difundido el enfado que produce el saber que “otros” se benefician de los productos originales mexicanos.

Lo grave e indignante de este acto, que debe ponerse en la agenda política, económica y social, es reconocer que más del 60 por ciento de las marcas de Tequila están en manos de grandes corporativos extranjeros. Y el mezcal va aceleradamente en esa dirección.

A lo largo de los años, he venido exponiendo en diversos foros y conferencias, la urgente necesidad de decretar que las denominaciones de origen deben ser bienes sociales que incidan directamente en miembros de estas zonas de producción y no en manos de compañías extranjeras.

Las cantidades de dinero que recibe el Consejo Mexicano del Tequila por parte del gobierno para proteger jurídicamente el tequila, dar certeza a las empresas productoras, la promoción y capacitación en torno de esta bebida espirituosa son enormes.

Se debe replantear el hecho de estas inversiones a productos que están en manos de empresas trasnacionales. Eso es lo verdaderamente indignante, saber que pronto el tequila y el mezcal estarán administrados en su totalidad por extranjeros, que serán los beneficiarios en gran parte de estos recursos únicos de México.

*Carlos Lima es productor musical, investigador sobre la preservación del patrimonio cultural, derechos humanos y culturales. Síguelo en: 🐦@charlylima

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