Ponen ediles obstáculos a candidatos del Partido Verde para sus cierres de campaña… pero al Verde, ya nada lo detiene

DESDE EL OLIMPO

Por: Atenea

Soy Atenea, la diosa que nació como un grito de guerra. Mi padre Zeus, el dios de dioses, junto con los dioses del Olimpo, son el primer antecedente de clase política, por eso nadie mejor que yo sabe de la historia que les voy a contar. Hubo una vez un Titán llamado Prometeo, de corazón generoso a diferencia de Zeus, que quería tener siempre sometidos a los hombres bajo su poder. Sabiendo Zeus que el fuego haría más fuertes a los hombres y de la amistad de Prometeo con ellos, le prohibió entregarles el fuego.

Pero Prometeo desobedeció. Entregó el fuego a los hombres y con ello, los hizo fuertes y se rebelaron del yugo de Zeus. La historia de la humanidad es una sucesión de ciclos que se repiten. Desde mi lugar en el Olimpo veo a los hombres y mujeres haciendo política. Veo a unos –los mismos de siempre- queriendo despojar a los ciudadanos del fuego de la voluntad y la razón; del fuego de mejores condiciones de vida. Pero existen Prometeos modernos que luchan para evitarlo

Este domingo esta diosa escuchó voces combativas, pero no violentas. Una marcha verde llamó mi atención y me uní a ella. Esto fue lo que vi:

Con alegría, miles de simpatizantes acudieron a la cita en Almoloya de Juárez, para acompañar al líder del Partido Verde Ecologista de México, PVEM, en el Estado de México, Pepe Couttolenc, y sus candidatos para esa demarcación.

Mientas que la autoridad saliente de ese municipio, encabezada por el presidente municipal, pretendió obstaculizar el festivo acto negando la autorización para que el Partido Verde cerrara su campaña en los campos de futbol de la cabecera municipal, la familia verde no mordió el anzuelo de la provocación y se apostó en la Plaza Central de Almoloya, justo frente a la Alcaldía, para levantar la voz y demostrar que las y los mexiquenses no tienen miedo, y no se amedrentan por una autoridad que debiera tener como prioridad respetar a la gente, no someterla a sus caprichos.

Instalados justo bajo el balcón central de la Presidencia Municipal de Almoloya, Pepe Couttolenc y Adolfo Solís, entregaron el “fuego” a las mujeres y hombres que por miles, atestiguaron una vez más un acto de campaña en torno a propuestas y no a ataques. El fuego que entregaron fue el llamado a expresar su voluntad en las urnas el próximo 6 de junio, porque el poder que vale es el de las y los mexiquenses.

No resulta extraño el avance del Partido Verde en el Estado de México, el más poblado del país. De hecho es fácil de explicar: Sus abanderados se han concentrado en las propuestas, en escuchar a la gente y aterrizar compromisos derivados de esa cercanía.

Tampoco es difícil comprender por qué el PVEM se condujo en este proceso electoral sin engancharse en provocaciones, lo que se debe a la serenidad que le da el no asumir compromisos que desvirtúen el espíritu de su plataforma, en la que la prioridad sí son los ciudadanos, y no las “deudas” que se arrastran cuando se hacen alianzas incongruentes.

El Verde va solo en el Estado de México y eso, además de congruencia, se llama valor, pues no le intimidó la posibilidad de que “no le dieran los números”, sino que la prioridad de su oferta política fueron los perfiles; intachables, hombres y mujeres de resultados, cercanos a la gente y liderazgos que han caminado los pueblos, las colonias, los barrios.

A los candidatos del Partido Verde nadie les cuenta lo que la gente necesita, ellos lo saben, ellos escuchan y ellos se comprometen en consecuencia, con propuestas viables y medibles, como los 830 compromisos que asumió Adolfo Solís el Almoloya, quien busca la presidencia municipal… ¡Sí, leyó usted bien! 830 acciones para que los almoloyenses vivan mejor.

Y esos liderazgos, están encabezados por ese “Titán” moderno del que le hablo, Pepe Couttolenc, que no escuchó las voces de tantos Zeus que seguro le decían: “no se puede”. Él como Prometeo, entregó el fuego a quien le pertenece. El derecho a decidir es de las y los ciudadanos, y ellas y ellos le dijeron ayer a su líder, sin titubear: “SÍ SE PUEDE”.

Y así, me fui siguiendo la ola verde hasta Zinacantepec, donde –nuevamente- la autoridad municipal como digna representante de la prepotencia y la corrupción, negó la plaza para el cierre de campaña del Partido Verde, pero sabedores de que no hay más poder que el ciudadano, más de 7 mil simpatizantes pintaron de verde las canchas de futbol para refrendar, que al Partido Verde no hay quien lo detenga. Ni todos los dioses del Olimpo.

Como ya dije, la historia de la humanidad es una serie de ciclos que se repiten. El poder de los dioses cayó y se convirtieron en mitos; en figuras de piedra. Si los dioses griegos cayeron ¿no le parece un exceso de ingenuidad de los políticos de siempre, creer que son inmortales? ¿Un exceso de soberbia?… o las dos cosas.

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