De paraíso del narco, a pueblo fantasma

EFE

MÉXICO, 26 DE ABRIL DE 2021.- El pueblo mexicano de El Aguaje, que el nuncio y representante del papa, Franco Coppola, visitó por su violencia, era líder nacional en cultivo de marihuana y ahora afronta el éxodo masivo de familias que ganaban fortunas al traficarla a Estados Unidos.

El Aguaje es el poblado más reconocido del municipio de Aguililla, en el occidental estado mexicano de Michoacán, y es famoso por “narcocorridos” que describen su historia de “pueblo narco”, aunque hoy apenas llega a los 300 habitantes de los 15 mil que había en la década de los 90.

En ese entonces, el pueblo era conocido como un “paraíso del narco” por las decenas de familias que construyeron ostentosas residencias, acompañadas de lujosas camionetas en sus puertas.

Juan, un joven cortador de limón que se niega a salir del poblado, cuenta a Efe que los enfrentamientos entre sicarios, con metrallas, granadas, drones con explosivos y hasta camiones “monstruo” (blindados con metal) han provocado un éxodo de más de 2 mil personas en los últimos meses.

“Aquí cuando era la fiesta del pueblo o privadas, siempre había grupos musicales importantes como El Recodo, la Banda Machos, Los Yonics, Los Freddy’s, Los Muecas y otros importantes de la época, que incluso no llegaban a las ciudades más grandes de Michoacán”, expresa el hombre.

“Toda la fiesta la pagaba la marihuana y te impresionaba ver la cantidad de botellas de whisky y cognac Martell que se consumían como si fueran de cervezas. Incluso, los mezclaban hasta con refrescos de naranja”, añade Juan, quien pide no ser identificado con apellido.

ZONA DE GUERRA

A diferencia del siglo pasado, hoy El Aguaje y Aguililla viven una ola violenta por la guerra de los cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de La Nueva Familia Michoacana.

Un choque entre civiles armados se reporta cerca de Aguililla, donde enviado del Vaticano dio mensaje

Es esa violencia y el desplazamiento forzado de sus habitantes lo que llamó al nuncio de México a visitar Michoacán, uno de los seis estados con más homicidios dolosos.

Coppola, el primer ministro en su tipo que visita El Aguaje, pidió este viernes la “convesión” de los narcotraficantes para resarcir la violencia que ahora padece esa zona de Michoacán llamada Tierra Caliente.

La carretera estatal que une el municipio de Apatzingán con Aguililla por 7 kilómetros también sirve de avenida principal de El Aguaje, donde ahora lucen abandonadas casas de varios niveles, tipos y acabados como evidencia de una “zona de guerra” no reconocida por las autoridades.

La Banda Machos, un grupo de música regional mexicana que tuvo su mayor éxito en la década de los 90, interpreta la canción “Traficantes michoacanos”, considerada un himno al “pueblo narco” que era El Aguaje.

“Salen varias camionetas con rumbo a California de Aguililla y de El Aguaje, se van muy de madrugada. Y llevan un cargamento de goma (opio) y de hierba mala”, reza la letra.

“Todos presumen escuadras (pistolas), y sus trocas (camionetas) muy bonitas se ven muy bien arregladas, con sus vidrios muy obscuros, para que no se vea nada”, añade.

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