Sin cultura no hay país

Por: Carlos Lima*

El pasado viernes 5 de febrero a las 23:32 fue publicado un tweet en la cuenta oficial del Gobierno de México, @GobiernoMX, una caricatura alterada del monero Rafael Pineda “Rapé”, que originalmente se publicó en la sección editorial de Milenio Diario el 30 de octubre del 2019, titulado “A volar”.

En la imagen se muestra al presidente Andrés Manuel López Obrador bateando a home run a un empresario con poder.

El cartón alterado, muestra la misma imagen del presidente, solo que en esta batea al Covid-19 que, según la explicación que le dieron al autor, fue “tomada de las redes, así alterada”. Esta respuesta la he escuchado en repetidas ocasiones por parte de los diseñadores que plagian las iconografías de los pueblos originarios. En todas el INDAUTOR, encargado de velar por los derechos de los creadores, no se ha manifestado.

El 6 de febrero el monero Rapé solicitó “respetuosamente que bajen esa imagen de todas las redes del @GobiernoMX”, para antes de las 15:00 horas esta imagen solamente se eliminó, sin una disculpa pública, sin un arrepentimiento de los daños morales y patrimoniales causados en la obra de un creador, sin que se defina el nombre del o los responsables o las destituciones inmediatas.

Imagen: Twitter @GobiernoMX

Mucho menos se mostró empatía con quienes han muerto por la pandemia ante un pésimo manejo, por la falta de medicamentos, oxígeno, equipo, personal; de políticas, de libertades, derechos, accesos incumplidos, de tanta barbajanería corriente. 

El punto medular no es el plagio de una idea creativa, es la nula consecuencia por una indebida acción, la “normalización” de la violación de los derechos de autor, culturales, humanos desde el poder público. Hoy fue un caricaturista de prestigio afín al poder, en días pasados diversas expresiones culturales de México e históricamente artistas de todos los géneros y expresiones.

El aspecto paralelo, no menos importante, es la indiferencia desde el primer círculo del poder, la falta de empatía con los creadores. Está el incidente que ocurrió tras la muerte de José José, momento en el que se pidió “que el mejor homenaje era recordarlo oyendo su música”, luego el 10 de mayo del 2020 cuando se publicó en la cuenta oficial  de YouTube del presidente el mensaje con motivo del Día de las Madres, fue bloqueado por el uso de la canción “Amor Eterno” de Juan Gabriel cantando en Bellas Artes que formaba parte del saludo por el festejo.

El desconocimiento es el arma más lesiva que escudriña a este gobierno. La indiferencia es la violencia más grave que estamos viviendo los creadores. Está también el mencionado chat que desde la Secretaria de Cultura buscaba desarticular los diversos movimientos de colectivos culturales, la parsimonia administrativa del INDAUTOR que está cerrado, ocasionando severos daños a quienes dependen de sus dictámenes en los diversos juicios en curso.

Sumemos la brecha digital acrecentada por la pandemia, la insensibilidad, la falta de profesionalización del sector público cultural, el desaseado desempeño de la CNDH que desencadena la apatía de las comisiones estatales, la falta de socialización de los “derechos de los creadores”, la falta de legisladores con piel suave para sentir, mover las fibras; para poder hacer leyes justas que permeen en el desarrollo económico de los mexicanos.

A mayor cultura, mejor sociedad. Necesitamos cambiar la idiosincrasia del mexicano y su tendencia a estar bien con el “primo de un amigo” en el poder, que esperemos nos inunde con la belleza de su manto sagrado, aunque solo nos toque lavarlo, algo nos dará.

Comprendo las concepciones de periodistas como Jorge Zepeda Patterson. Él me ha ayudado a comprender muchas cosas. Gracias, pero déjeme decirle: “Sin cultura no hay país”

*Carlos Lima es productor musical, defensor de derechos humanos, investigador sobre la preservación del patrimonio cultural. Síguelo en: 🐦@charlylima

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