El Cabaret está en Vallarta. 5to. Aniversario de: ”La Gata Foro-Bar” (Primera parte)

Por: Alexandro Guerrero

Coral Arroyo originaria de Puerto Vallarta, Jalisco. Actriz, creadora escénica, resistente y crítica fundadora de La Gata Foro-Bar, viajaba en los años de 2009 a 2011 y de manera  constante a la Ciudad de México donde fue identificándose, enganchándose y clavándose de lleno en el Cabaret, primero como espectadora y poco a poco inevitablemente como productora, escritora, empresaria, gestora, actriz, directora, bar tender, rp, diseñadora y otros etcéteras, una artista INDEPENDIENTE con mayúsculas e imbatible.

El Cabaret, ese estilo  en México tiene como ancestros a la Carpa, la revista y también el expresionismo y la caricatura, mismo que alcanzaría un boom tanto a nivel teórico, universitario y como espectáculo, a fines de los años 80 en la Ciudad de México con figuras como Jesusa Rodríguez, actualmente Senadora de la República y el Maestro Tito Vasconcelos, referencia imprescindible para muchas generaciones de actrices y actores que sucumbieron a este poderoso universo de expresión escénica.

 En infinidad de espectáculos de Tito Vasconcelos, calculo más de una década, es que el Maestro Alejandro Muraira le habría acompañado al piano, si mencionamos referentes del Cabaret en México, el Maestro Muraria es la historia viva en ese devenir. Mucho que dar, mucho que aprenderle y sobre todo mucho Rock and roll del bueno en él  y hasta que el cuerpo aguante.

El cruce de caminos entre Coral Arroyo y Alejandro Muraira cuando finalizaba la primera década del milenio en la Ciudad de México generó una chispa de índole cabareteramente poderosa, tan fue así, que la pasión, el arte y el riesgo se materializaron en Puerto Vallarta hace cinco años cuando La Gata abrió sus puertas gracias al apoyo absoluto siempre de la familia de Coral, en ese entonces para saltar con maullido; La Gata “Café Foro”, debido a que no existía como tal en esa ciudad tan tremendamente turística y compleja, el giro comercial que avalara un permiso, no había legalmente un rubro en el que como local se pudiera ubicar un Cabaret como centro de espectáculos y donde hubiera tragos, un escenario bien montado como centro cultural, nada más y nada menos.

Un Cabaret donde el discurso, la narrativa, la música así como los personajes que se fueron creando tras su apertura se hicieran entrañables y provocaran diálogo en sólo esos niveles de goce que puede brindarnos este tipo de creación. Espectáculos que como en las épocas de la Comedia dell arte italiana,  nacían fugaces y espontáneos, siempre sostenidos en la capacidad de improvisación y del entrenamiento de la imaginación. Ubicando claramente la línea crítica y el punto de vista de ese aspecto político que punza, de ese aspecto social que raspa o de índole sexual que trauma (política y sexo son los temas principales en este estilo y con ese enfoque) Un lugar así no estaba ni siquiera visualizado como giro comercial para permisos en el Puerto de Vallarta. Las oficinas, sus autoridades de cultura del Puerto, han ido de la mano de la Maestra Arroyo enterándose de lo que es y de lo que representa el Cabaret: Un estilo, la libertad, el lugar, la atmósfera, por supuesto, la magia,

 Una lucha por abrir brecha la de la Coral Arroyo, ejemplar, cinco años ya y el Café Foro La Gata es con todas sus letras en 2020: La Gata Foro Bar, el espacio no se hizo para los permisos, finalmente los permisos se hicieron para el espacio y sentando precedente.. El público turista, el público extranjero y la importancia de la derrama económica ¡ok!  pero ¿y el público local? ¿y el tejido social? Esa catarsis tan necesaria ¿en dónde la encontramos? en estos años recientes y eternos de tanta y tanta violencia en el país, porque necesitamos espejos, cantar, reír y claro, por supuesto que necesitamos, siempre necesitamos , soñar, y si es posible después de decir salud, es curativo, es un bálsamo.

En la barra encuentras de todo, ideal para los espíritus del Cabaret que habitan en Puerto Vallarta, invocados también gracias  a esa idea extraordinaria de bautizarle así, La Gata, entre otras razones simbólicas e históricas por homenajear  al mítico  Le Chat Noir, aquel  Cabaret del siglo XIX en el barrio bohemio de Montmartre, en París.

Ese antecesor tatarabuelo legítimo de la Gata Foro Bar, fue  inaugurado el 18 de noviembre de 1881 en el boulevard Rochechouart por el artista Rodolphe Salis, y clausurado en 1897, para decepción de Picasso y de otros que lo buscaron cuando fueron a la Exposición Universal de París (1900). La imagen del cartel de Le Chat Noir es tan universal como icónica, la creación del genio de Henri Marie Raymond de ToulouseLautrec,  bohemio, de 1,52 m. de altura, como ahora se dice: con capacidades especiales, alcohólico, ave nocturna, provocador y transgresor absoluto.

Coral Arroyo menciona que ella como espectadora vio en teatros de Guadalajara Jalisco antes de adentrarse en el Cabaret, montajes que se presentaban con ese nombre, ostentando ese estilo, pero se trataba en realidad de comedias o vodeviles.

En la idea original y que fue tomando forma, Coral Arroyo buscaba crear un espacio donde mostrar su trabajo como actriz, poco a poco se convirtió en un espacio abierto también para otros artistas,  eso ha consolidado cinco años después a la Gata Foro Bar. Espectáculos en español, cosa nada fácil tratándose del puerto. La Gata es bohemia, la Gata es reflexión, es autogestiva, lo que permite total libertad de lo que se desea crear. Es como establecimiento familiar, un modelo muy interesante pues se decide así qué presentar o qué no, los horarios, esa unión y capacidad de organización es lo que como menciona Coral, hace posible lo difícil, lo difícil que consiste en no haber recibido ningún tipo de apoyo económico o beca, ni local ni federal.

Vaya una lección para tantas y tantos quejosos en tiempos de pandemia que buscan y esperan sólo que su ghetto sea el beneficiario y poder seguir estirando la mano por toda la eternidad o bien mueren (en operetas mediáticas) de inanición y están en resistencia ante el sistema “centralista”. La Gata Foro Bar es ejemplo de congruencia, de ética sin la cual la estética no existe parafraseando a Eugenio Trías.

En la experimentación sobre este estilo, Coral ha ido encontrándose con distintos personajes y en colaboración constante con el Maestro Alejandro Muraira, sacado a la luz de la escena diversos espectáculos, así como la iniciativa desde 2016 de que Puerto Vallarta fuera sede de un Festival Internacional de Cabaret anual… Esto y lo anterior será tema del próximo Co relato. Miau y ronroneos. Las fotos son de  mi amigo el extraordinario Sabacho Vallarta Imagen.

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