«Checo» Pérez se cubre de gloria

Agencias

DICIEMBRE 7 DE 2020.- En la penúltima cita del año y con una actuación memorable el piloto mexicano logró su primera victoria en la Fórmula 1.

Tuvieron que pasar 10 años desde su debut para que el mexicano Sergio “Checo” Pérez lograse instalarse en el lugar más alto del podio de un Gran Premio de Fórmula 1. Este 6 de diciembre será marcado con letras de oro en la historia del deporte mexicano.

Este 2020 ha sido un año muy complicado para todos y el Checo Pérez no es la excepción. A principios de septiembre se daba a conocer que el 14 de diciembre de 2020 quedaría libre y no sería piloto de Racing Point, hasta el momento eso no ha cambiado y no podremos disfrutar el tapatío la próxima temporada en la Fórmula 1.

También fue diagnosticado positivo en COVID-19 a principio de agosto, lo que provocó que se perdiese algunas carreras en las que poder demostrar, una temporada más, su talento al volante de auto de Fórmula 1.

Si algo describe los últimos cinco años del Checo en el Gran Circo, es la regularidad. En una época donde el dominio de Hamilton y Mercedes acompañados por Red Bull y Ferrari era indiscutible, el Checo siempre fue el mejor del resto.

Esa regularidad y gran habilidad de manejo demostrada por el mexicano también se hizo presente esta temporada pero la suerte no acompañaba al nacido en Guadalajara. La semana pasada cuando el podio parecía cerca , el auto falló y no pudo acabar la carrera.

Este domingo 6 de diciembre parecía que iba a ser peor, un accidente en la primera vuelta lo relegó a la última plaza del circuito del GP de Sakhir.  Pero la mala suerte no contaba con la garra y fuerza del mexicano.

Desde ese momento el mexicano afrontó la carrera como nueva y con el transcurso de la carrera iba dejando rivales atrás. No había nada ni nadie que parara al mexicano sobre el asfalto del circuito de Bahrain.

Finalmente cruzó la línea de meta y vio la bandera de cuadros el primero, en ese momento la emoción estallaba en México y las lágrimas se hacían presentes en más de uno, incluido el propio Checo Pérez.

En el podio estuvo acompañado por el canadiense, Lance Stroll, actual compañero del mexicano y el francés Esteban Ocón, ex compañero y rival del mexicano.

Con la emoción y las lágrimas aún en su rostro el mexicano declaraba, “estoy sin palabras, espero no estar soñando, diez años me tomó. No sé qué decir, después de la primera vuelta la carrera había terminado pero se trataba de no rendirse. Hoy ganamos por méritos”.

Los mexicanos volvimos a escuchar el himno nacional cincuenta años más tarde del triunfo de Pedro Rodríguez en SPA 1970.

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