Y a Chespirito… ¿quién podrá defenderlo?

Por: Carlos Lima*

El pasado viernes 31 de julio finalizó el término que le permitía a Televisa el uso de los personajes en los programas que produjo el multifacético Roberto Gómez Bolaños «Chespirito», tema complejo y que puede demorar si ambas partes no acuerdan.

Grupo Televisa decidió retirar todo programa de las pantallas del mundo, estrategia que crea un vacío en los más de 21 países que retransmitía estos programas, medida que muy probablemente obligue a los herederos de la obra patrimonial a negociar en circunstancias diferentes. Hasta aquí el tema legal, no ahondamos en términos y negociaciones que competen a ambas partes.

Este tema llama la atención y puede usarse como ejemplo lúdico para hacer ver la ausencia del Estado en la cobertura a un creador, la falta de acción e inoperancia de las Sociedades de Gestión Colectiva, mencionamos, ANDI, SACM, EJE, SOGEM. ¿Por qué?

Hay música en la obra que fue compuesta exprofeso, participaron compositores, músicos, arreglistas, ejecutantes; hay actores que interpretaron los guiones que escribió alguien.

Esta reflexión no es un reclamo a estos entes e instituciones involucradas, es una observación para subrayar de manera objetiva el papel del creador sin importar las disciplinas, que cumplan con su constitución objeto en esta sociedad.

De todos, o de algunos, debió existir ya de manera débil un extrañamiento, exhorto, invitación… vaya, un llamado a las instituciones públicas a qué observaran la negociación. No es solo el hecho de sacar de las televisoras del mundo un programa, es la forma en que han conocido nuestra cultura, en cómo nos han reconocido en el mundo, cómo Don Roberto Gómez Bolaños promovía la herbolaria mexicana pues en ningún set de grabación del Chavo del 8 faltaron las plantas que eran nuestra medicina tradicional, la enseñanza que nos dieron nuestros abuelos, ese conocimiento heredado está plasmado en imágenes.

Asimismo, las formas de cohabitar en comunidad, las aspiraciones económicas, la apatía de otros, pero siempre se mostraba la solidaridad humana que nos caracteriza. Cabe mencionar que grabó en pocas locaciones, una fue en el puerto emblemático de México: Acapulco. En resumen, fue y sigue siendo un gran promotor del pueblo, de México destino, de nuestra cultura, pero además no le costó al Estado, y por si fuera poco, siguen tributando, pues los creadores ni muertos dejan de pagar impuestos

¿Entonces qué pasó?, ¿Dónde me perdí? ¿Por qué no hacemos nada?

Me parece que es más forma que fondo, y es el hecho de no acostumbrarnos a defender nuestros valores culturales, nuestra creación. OJO, no estoy a favor o en contra de alguna de las partes, pero recuperar espacios en la televisión mundial costará mucho, una especie de derecho de piso que ya se había pagado, con creatividad y carisma de los que participaron en este programa que puso en alto el nombre de México, y que además dejarán de recibir regalías todos los involucrados; sociedades de gestión, creadores y gobierno.

*Carlos Lima es activista y defensor de los derechos culturales. Creador del concepto: México original. Síguelo en http://www.mexicooriginal.org / Facebook: México Original

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